Tequila, llevaba con nosotros unos 3 años, lo recogimos abandonado por el pueblo, fruto de maltratos y pánico a las personas, por todo el daño que estas le habían hecho. Estaba muy sucio y lleno de bichos, nos costó mucho recogerlo porque desde el principio ha sido así de tímido, aunque su relación con otros perros haya sido buena. Con las personas era dócil, aunque siempre en un rincón y con la respiración acelerada cada vez que nos acercábamos a acariciarle.
Hace unos meses que ya no está con nosotros…con un buen final claro… apareció una familia muy buena (Marisa y Juan) que decidieron darle una oportunidad, darle el hogar que merecía y que nunca había tenido..una segunda oportunidad en su desgraciada vida. Los que lo conocimos (y conocemos porque hoy está calentito en su casita) podemos decir que es un perrito al que te entraban ganas de acariciar y proteger, sobre todo por esa tierna mirada que inspiraba. Gracias a su nueva familia Tequila estuvo en una residencia, atendido por psicólogos y gente especializada en este tipo de animales que ha sufrido percances de todo tipo. Realizó grandes avances, y afortunadamente tuvimos su visita en la Protectora muy recientemente, en donde pudimos comprobar que la vida de tristeza y fobias traumáticas que padeció quedan como viejos recuerdos borrados por el paso del tiempo. Come de la mano de su familia y da paseos con arnés, su nueva familia ha luchado por su recuperación como grandes amantes de los animales, es difícil encontrar en España personas con estas características y con tan gran corazón....personas como Marisa y Juan.

(Tequila antes de ser adoptado)

(Tequila feliz después de ser adoptado con Marisa)